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Entrenamiento de fuerza en jóvenes: saludable y formativo

Durante años, el entrenamiento de fuerza en niños y jóvenes ha estado rodeado de mitos. Uno de los más comunes es que “levantar fuerza frena el crecimiento”. Hoy, la ciencia y la experiencia en clubes formativos demuestran justo lo contrario: bien planificado, el trabajo de fuerza es una herramienta clave para la salud y el rendimiento en el fútbol base.

“La fuerza es la base de todo movimiento deportivo”, afirma el preparador físico y divulgador deportivo Juan Pedro García, especialista en fútbol base. “Un niño que aprende a moverse bien, a controlar su cuerpo y a ganar fuerza progresivamente, es un niño que se lesiona menos y juega mejor”. En el fútbol moderno, incluso a nivel amateur, la preparación física ya no es opcional.

En edades tempranas, el entrenamiento de fuerza no se basa en pesas ni cargas excesivas, sino en ejercicios con el propio cuerpo, juegos de oposición, saltos controlados y trabajo de coordinación. Este tipo de estímulos mejora la postura, el equilibrio y la estabilidad articular, aspectos fundamentales para prevenir lesiones en rodillas y tobillos, tan habituales en el fútbol juvenil.

El doctor Michael Faigenbaum, referente internacional en entrenamiento juvenil, lo resume así: “Cuando el entrenamiento de fuerza está supervisado por profesionales y adaptado a la edad, no solo es seguro, sino que mejora la confianza, la disciplina y la autoestima de los jóvenes deportistas”. Valores que van mucho más allá del terreno de juego y encajan con la filosofía de clubes formativos como el nuestro.

En CDE Quijorna City entendemos la fuerza como una herramienta educativa, no como un fin. Por eso, nuestra metodología interna introduce el trabajo físico de forma progresiva, integrada en los entrenamientos y siempre adaptada a cada etapa de desarrollo. Aquí no entrenamos cuerpos, entrenamos futbolistas completos.

Además del beneficio físico, el trabajo de fuerza bien diseñado mejora la concentración y la capacidad de esfuerzo. Los jugadores aprenden a escuchar su cuerpo, a respetar los tiempos y a entender que el progreso llega con constancia. “El fútbol base debe enseñar hábitos saludables, no solo resultados”, señala Paco Seirul·lo, histórico preparador físico vinculado al fútbol formativo español.

Para un club de pueblo como CDE Quijorna City, esto cobra aún más sentido. Apostar por una preparación física responsable es apostar por niños y jóvenes que disfrutan del fútbol durante más años, que crecen en un entorno seguro y que desarrollan una relación sana con el deporte.

En definitiva, el entrenamiento de fuerza en jóvenes no solo es saludable, sino necesario cuando se hace con criterio. En nuestro club lo aplicamos desde el conocimiento, la cercanía y el compromiso con cada jugador y su familia, porque formar bien hoy es cuidar el fútbol de mañana.

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